Seleccionar página

El coleccionista es uno de los actores claves en el mercado del arte.  Por lo general es una persona con un poder adquisitivo elevado,  que pertenece en un 50%  al mundo de la creación.  El otro 50% lo conforman hombres y mujeres de negocios o de profesiones independientes.

Sus motivaciones:

1- Ellos coleccionan obras de arte primero que todo por el aspecto estético y el placer que les reporta.  Para un coleccionista tener una obra de excepción decorando alguna pared de su casa es un verdadero deleite.

2- La imagen social que otorga la compra de una obra de arte.  Para algunos coleccionistas es sinónimo de distinción y buen gusto.  En muchas ocasiones se van a la búsqueda del objeto más raro o de la obra más singular para diferenciarse de todos los demás.

3- La especulación.  Aunque la mayoría de los coleccionistas compran una obra por su aspecto estético, no pierden de vista el valor que puede adquirir la obra con el paso del tiempo.  Los hay quienes especulan con obras de arte, pero considero que este apartado se dirige mas a los netos inversores en arte, quienes como con cualquier activo tangible, no los mueve el sentimiento sino el beneficio económico.

Luego encontramos el resto de mortales, que aman el arte pero no cuentan con el poder adquisitivo para comprar obras, a quienes denominamos ” les amateurs d’art”, o aficionados.   Es un gran consumidor “visual” de arte ya que asiste mucho a los museos y a exposiciones.  Cuando el aficionado puede permitirse comprar una obra lo hace netamente porque la obra le gusta, es decir prima el aspecto estético y el placer.  La especulación no tiene cabida alguna como motivador de compra para el.

©El Prisma del Arte